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¿Cómo transportar una nevera correctamente?
Si sigues estos consejos, te asegurarás de que tu nevera sobreviva al transporte sin daños y siga funcionando a la perfección.
1. Cómo preparar la nevera para transportarla
El transporte de una nevera puede ser una tarea complicada que requiere una planificación y preparación cuidadosas. Da igual si te mudas o si te van a entregar un electrodoméstico nuevo: es importante saber cómo transportar una nevera de forma segura y eficiente para evitar daños y garantizar su correcto funcionamiento.
1.1 Vaciar y descongelar
Empieza vaciando la nevera por completo antes del transporte. Retira todos los alimentos y limpia bien el interior para evitar malos olores. Saca también las piezas extraíbles, como baldas y compartimentos de la puerta, envuélvelas con plástico de burbujas o toallas y guárdalas en una caja aparte. Así evitarás que algo se rompa dentro de la nevera durante el traslado.
Si tienes una nevera-congelador combinada, es imprescindible que descongeles el compartimento del congelador antes de mover el aparato. Solo cuando todo esté completamente seco y no quede agua de deshielo saliendo del compartimento podrás transportar la nevera. Reserva tiempo suficiente para la descongelación.
Antes del transporte, vacía la nevera, límpiala y descongela el congelador. [Fuente: LIGHTFIELD STUDIOS - stock.adobe.com]
1.2 Embalaje
Para proteger la nevera de la mejor manera posible, embálala con cuidado. La parte más delicada del aparato son los circuitos de refrigeración, que se encuentran expuestos en la parte trasera. Protégelos especialmente bien: utiliza cinta adhesiva, plástico de burbujas, toallas gruesas, mantas o cartones para resguardar las piezas sensibles frente a posibles daños.
A continuación, envuelve todo el aparato con film estirable para mantener las puertas cerradas y ofrecer protección frente a agentes externos. También puedes colocar cartón como acolchado adicional en las esquinas y los bordes para amortiguar los golpes.
2. Consejos importantes para transportar la nevera
Antes de mover la nevera, ten en cuenta los siguientes consejos:
- Mide primero todas las puertas y pasillos por los que tendrá que pasar la nevera para asegurarte de que cabe sin problemas.
- Utiliza una carretilla de carga o una plataforma con ruedas para mover la nevera con la mayor facilidad posible. Si tienes que pasar por una escalera, el uso de una carretilla para escaleras puede resultarte muy útil.
- Si no has contratado un servicio de transporte, busca a alguien que te eche una mano y no muevas nunca el aparato tú solo. Trabaja despacio y con cuidado para reducir al mínimo los golpes y las vibraciones.
- Coloca la nevera en el vehículo de transporte con ayuda de correas de amarre para que quede firme y segura. Añade material de acolchado para protegerla de las vibraciones.
Importante: procura no transportar la nevera tumbada para evitar daños en los circuitos de refrigeración por fugas de aceite. Si no es posible transportarla en posición vertical por falta de espacio en el vehículo, colócala de lado para proteger las piezas de refrigeración más delicadas.
Siempre que sea posible, la nevera debe transportarse en posición vertical.
3. Qué tener en cuenta después del transporte
Una vez que la nevera esté en su nuevo sitio, déjala reposar antes de enchufarla. Este tiempo de reposo es importante para que el aceite y el líquido refrigerante vuelvan a su posición correcta. Como norma general:
Si la nevera se ha transportado tumbada, espera de 12 a 24 horas antes de encenderla. Si se ha transportado en posición vertical, suelen bastar de 2 a 4 horas. Para mayor seguridad, consulta siempre el manual de instrucciones.