
Hacer purín de ortigas: guía paso a paso, aplicación y consejos
El purín de ortigas es un abono natural y un remedio eficaz contra los pulgones. Te mostramos cómo hacer purín de ortigas de forma sencilla y cómo aplicarlo correctamente.
1. Preparación: lo que necesitas para hacer purín de ortigas
El purín de ortigas se considera un producto natural para abonar y proteger las plantas, y muchos aficionados a la jardinería lo utilizan como alternativa a los productos químicos. Este preparado es rico en nitrógeno y, por tanto, favorece el crecimiento de tus plantas; al mismo tiempo, mantiene alejados a los pulgones y otras plagas. Antes de empezar con la elaboración, asegúrate de tener a mano las herramientas y los ingredientes necesarios.
Para preparar tu propio purín de ortigas necesitas:
- ortigas frescas (mejor recolectadas antes de la floración)
- un recipiente de plástico o madera, como un cubo o un bidón para agua de lluvia
- agua, preferiblemente agua de lluvia
- guantes de jardín para protegerte de los pelos urticantes
- unas tijeras de podar para trocear las plantas
- un colador fino para filtrar el purín una vez listo
- harina de roca (opcional, para reducir el mal olor)
Para preparar un purín de ortigas necesitas 1 kg de ortigas por cada 10 l de agua.
No utilices ningún recipiente de metal para preparar el purín, ya que los ácidos que se generan pueden dañar el material.

2. Guía paso a paso: hacer purín de ortigas y aplicarlo
La elaboración del purín de ortigas es muy sencilla y requiere sobre todo paciencia, ya que el proceso de fermentación lleva varios días. Con el procedimiento adecuado, tanto la preparación como la aplicación posterior te resultarán muy fáciles.
Recolectar y trocear las ortigas: corta las ortigas en trozos pequeños para aumentar la superficie de contacto durante la fermentación.
Preparar la mezcla: introduce las ortigas en el recipiente y cúbrelas con agua en una proporción de aproximadamente 1 kg de ortigas por cada 10 l de agua.
Tapar: cubre el recipiente de forma holgada para que pueda salir el aire, pero sin que entren insectos.
Dejar fermentar: remueve la mezcla a diario y déjala fermentar entre 1 y 2 semanas, hasta que dejen de formarse burbujas.
Filtrar: vierte el purín a través de un colador para eliminar los restos sólidos de las plantas.
Diluir: mezcla el purín con agua antes de usarlo; las proporciones habituales son 1:10 para regar y 1:20 para pulverizar contra los pulgones.
Aplicar: vierte el purín diluido con una regadera directamente en la zona de las raíces de tus plantas o repártelo sobre las hojas con un pulverizador para combatir las plagas.
Añadir un poco de harina de roca al purín puede reducir considerablemente el fuerte olor durante la fermentación.






Precio de referencia legal en Kaufland.es (sin gastos de envío)

Precio de referencia legal en Kaufland.es (sin gastos de envío)

Precio de referencia legal en Kaufland.es (sin gastos de envío)










3. FAQ
¿Qué plantas no se deben regar con purín de ortigas?
Las plantas del género Allium, como las cebollas y los ajos, así como las leguminosas, como los guisantes y las judías, no deben regarse con purín de ortigas, ya que su alto contenido en nitrógeno puede perjudicar su crecimiento.
¿Cuánto purín de ortigas se añade a 1 l de agua?
Para aplicar el purín en la zona de las raíces, mezcla normalmente unos 100 ml de purín con 900 ml de agua, es decir, una proporción aproximada de 1:10.
¿Con qué frecuencia se deben regar los tomates con purín de ortigas?
Durante la fase de crecimiento, puedes regar los tomates con purín de ortigas diluido aproximadamente cada 1 o 2 semanas para aportarles los nutrientes necesarios.
Esto también podría interesarte:
Destallar tomates: así cuidas tus plantas
Abonar el césped: ¡consigue un verde perfecto!
Hacer compost: guía paso a paso
En nuestro sitio web utilizamos contenidos que han sido creados con la ayuda de inteligencia artificial. Kaufland Marketplace GmbH no garantiza la exactitud, actualidad o integridad de los textos de asesoramiento publicados en Kaufland.es. Se deben respetar siempre las instrucciones oficiales del fabricante para garantizar un uso seguro y adecuado de los productos.