
Pizza a la parrilla: así queda crujiente como en un horno de leña
Con nuestra guía para usar la piedra para pizza en la barbacoa de gas o de carbón, conseguirás una pizza a la parrilla con base crujiente y cobertura jugosa.
1. Lo que necesitas para hacer pizza a la parrilla
Para hacer una pizza a la parrilla realmente buena necesitas, sobre todo, una cosa: calor. Mientras que un horno convencional rara vez supera los 250 grados Celsius, las barbacoas con tapa pueden alcanzar entre 300 y 400 grados Celsius, y esa es la ventaja decisiva. Una piedra para pizza no es imprescindible, pero marca una diferencia notable: almacena el calor de forma uniforme y lo transmite directamente a la base de la masa, lo que consigue ese fondo crujiente tan característico.
Lo que necesitas:
- una barbacoa con tapa (de gas o de carbón)
- piedra para pizza o, como alternativa, una bandeja de horno
- pala para pizza para colocar y retirar la pizza de forma segura
- guantes para barbacoa para trabajar con seguridad a altas temperaturas
- termómetro para barbacoa o termómetro de horno para controlar la temperatura
- masa de pizza, salsa de tomate y los ingredientes que prefieras

Para conseguir una masa especialmente elástica, lo mejor es usar harina tipo 00. Tiene un mayor contenido en gluten que la harina de trigo normal y da como resultado una base fina y extensible.
2. Precalentar la piedra para pizza: así preparas la barbacoa
Antes de colocar la pizza, la piedra debe precalentarse a fondo; este es el paso más importante para obtener un buen resultado. Coloca la piedra sobre la parrilla y calienta la barbacoa durante al menos 30 minutos con la tapa cerrada antes de poner la primera pizza. En una barbacoa de gas con piedra para pizza resulta especialmente fácil, ya que la temperatura se mantiene constante. Con la piedra en una barbacoa de carbón, distribuye las brasas de forma uniforme o apártalas hacia los bordes para que las llamas directas no toquen la piedra.


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2.1 Paso a paso: preparar pizza a la parrilla
- Encender la barbacoa: calienta la barbacoa a entre 300 y 400 grados Celsius. En la barbacoa de carbón, deja que el carbón o las briquetas se conviertan en brasas por completo.
- Colocar la piedra para pizza: pon la piedra sobre la parrilla con la barbacoa aún fría y caliéntala junto con la barbacoa durante al menos 30 minutos.
- Preparar la masa: estira la masa de pizza hasta dejarla fina (unos 3 a 4 milímetros) y añade los ingredientes sobre una tabla de cortar enharinada o sobre la pala para pizza.
- Colocar la pizza: desliza la pizza rápidamente sobre la piedra caliente. Trabaja con agilidad para que no se escape el calor.
- Cerrar la tapa: cierra la tapa de la barbacoa y deja cocer la pizza entre tres y cinco minutos según la temperatura.
- Comprobar el punto de cocción: el borde debe estar dorado y el queso completamente fundido. Levanta la pizza con cuidado con la pala para comprobar la base.
- Retirar la pizza: saca la pizza terminada de la piedra con la pala y déjala reposar brevemente.
Espolvorea un poco de harina sobre la pala para pizza o usa papel de horno para que la masa no se pegue al colocarla y se deslice sin problemas sobre la piedra.
2.2 Elegir la cobertura adecuada
Menos es más: una pizza sobrecargada se ablanda rápidamente en la barbacoa, porque el calor no consigue evaporar la humedad con suficiente rapidez. Extiende una capa fina de salsa de tomate, no pongas demasiado queso y añade los ingredientes con moderación. Las hierbas frescas como la albahaca se añaden después de asar la pizza, así conservan todo su aroma. Para un sabor más intenso, un chorrito de aceite de oliva de calidad justo antes de servir es ideal.
3. Alternativa a la piedra para pizza: así queda la pizza sin piedra
Usar una piedra para pizza en la barbacoa es el método más popular, pero no es un requisito imprescindible. Como alternativa a la piedra, puedes usar una bandeja de horno, que también conviene precalentar. Aunque no alcanza la misma capacidad de retención de calor que la piedra, genera igualmente un buen calor inferior. Otra opción es asar directamente sobre la rejilla de la barbacoa: en ese caso, la base queda especialmente crujiente, aunque se forman marcas de la parrilla.
Otras alternativas de un vistazo:
- Sartén de hierro fundido: una sartén para barbacoa precalentada funciona bien para pizzas más pequeñas y retiene el calor de forma similar a la piedra.
- Bandeja para pizza con agujeros: permite que el calor circule y consigue una base crujiente, incluso sin contacto directo con la piedra.
- Directamente sobre la rejilla: funciona para pizzas estiradas muy finas y aporta un sabor rústico y ligeramente ahumado.
Al asar sobre la rejilla, cocina la masa por un lado antes de añadir los ingredientes: primero coloca la masa sola, ásala brevemente, luego dale la vuelta y añade la cobertura.
4. FAQ
¿Qué temperatura es ideal para la pizza a la parrilla?
Para la pizza a la parrilla lo ideal son, por lo general, entre 300 y 400 grados Celsius. A esa temperatura, la masa se cocina en tres a cinco minutos y la base queda crujiente. Un termómetro de horno o de barbacoa te ayudará a controlar la temperatura en todo momento.
¿Se puede hacer pizza a la parrilla sin piedra para pizza?
Sí, es posible. Como alternativa puedes usar una bandeja de horno precalentada, una sartén de hierro fundido o asar directamente sobre la rejilla. La base no suele quedar tan uniformemente crujiente como con la piedra, pero el resultado merece la pena.
¿Se puede hacer pizza a la parrilla sin tapa?
Sin tapa falta la circulación de aire caliente que cocina la cobertura y funde el queso. En teoría es posible, pero tienes que depender exclusivamente del calor inferior, y la cobertura puede quedar cruda. Con la tapa cerrada se genera un calor similar al del horno de leña, que ofrece el mejor resultado.
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